Con una mirada
te llevo a viajar por los recuerdos
y llegar al primer momento
en que te dije “te amo”.
Con una mirada
vuelvo a ponerme nerviosa,
como si fuese la primera vez
en que me dices esas cosas
que sabes bien lo que ocasionan.
Con una mirada se refleja mi alma,
la que se enamora de tí día a día,
la que por tí suspira
y que por tí se siente segura.
Con una mirada se me escapa un suspiro
que nace en este corazón agradecido,
agradecido por tenerte,
por amarte, porque me ames.
Con una mirada se aceleran mis latidos
y provocas que te acaricie con mis besos
y que te bese con el toque de mis dedos.
Con una mirada te digo que te amo,
silenciosa, pensativa,
cariñosa, conmovida,
enamorada, agradecida,
muy amada y sorprendida
porque has hecho que hablen mis ojos…
con una mirada.
(“Con una mirada se refleja mi alma, la que se enamora de tí día a día, la que por tí suspira y que por tí se siente segura.”)









